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Vigilando tu cintura vigilarás tu corazón

Tu cintura nos dice mucho sobre tu riesgo cardíaco

Si aún no se ha convencido de que esos “michelines” de más que tanto le molestan frente al espejo, son además poco saludables, entonces le interesará saber que le conviene reducirlos de inmediato. El tejido adiposo que se forma dentro del abdomen es peligroso, en especial, para el corazón.

¿Cómo podemos medir nuestro riesgo?

Diferentes estudios confirman que el tamaño de la cintura es un indicador independiente de la cantidad de "esa grasa intra-abdominal" precursora de la inflamación de la pared arterial y, por lo tanto, de enfermedades cardiovasculares. Si el tamaño de la cintura aumenta más de 14 centímetros el riesgo aumenta hasta en un 40%.

Si el tamaño de la cintura es elevado, la persona debe pedirle además al médico que controle el nivel de triglicéridos en la sangre.

Por cada 16 años que envejecemos se triplica la posibilidad de desarrollar enfermedades cardiovasculares y para poner a la obesidad en perspectiva, por cada 14 y 14,9 centímetros de aumento del tamaño de la cintura (con respecto a los valores de referencia) en hombres y en mujeres, respectivamente, el riesgo cardiovascular aumenta de 21 a 40 por ciento. De modo que al igual que la edad, la circunferencia de la cintura comienza a posicionarse como un indicador de riesgo cardiovascular.

Por lo tanto, es necesario que cada uno de nosotros conozcamos y estemos pendientes del tamaño de nuestra cintura. Así como también de nuestra edad, nuestra presión arterial y nuestros niveles de colesterol y triglicéridos, de modo que tomemos las medidas necesarias o para prevenir o reducir el riesgo de problemas cardiovasculares.

Pero, ¿qué pasa con la cintura?

Todos los médicos controlan la presión de sus pacientes en la consulta, algunos pesan a sus pacientes pero muy pocos les miden la cintura. Medir la circunferencia de la cintura no es suficiente, pero es mejor que basarse únicamente en el IMC. Si a una cintura amplia la acompaña un nivel normal de triglicéridos en la sangre, la grasa acumulada es "subcutánea" y por lo tanto no tan peligrosa. En cambio, si los triglicéridos están altos, la grasa es "visceral", es decir, oculta entre los órganos y es aquí donde hay mayor peligro.

Lo mejor para un buen diagnóstico del riesgo cardiovascular es tener en cuenta tanto el IMC como el tamaño de la cintura del paciente, en especial, en personas con mucha masa muscular, ya que el IMC no indica el grado de grasa intra-abdominal, mientras que la medida de la cintura, sí lo indica.

Si Ud. se impone este control en la consulta con el médico y también en casa, el conocido centímetro de costurera se convertiría en un recurso práctico para prevenir enfermedades cardiovasculares a largo plazo.

¿Cómo medir mi riesgo?

Debemos medir el tamaño nuestra cintura colocado un centímetro de costurera a la altura del ombligo.
El perímetro no debe superar los:

  SIN
diabetes
CON
diabetes
Hombres 102 cm 94 cm
Mujeres 88 cm 80 cm

Estas son las medidas que se recomiendan mientras las sociedades científicas elaboran un consenso definitivo que indique el punto de corte adecuado según el sexo, la edad, la estatura y el grupo étnico.

Aunque sobre esto último y debido a que en las personas con Diabetes estos factores de riesgo aumentan considerablemente, la Federación Internacional de Diabetes (IDF) se animó en 2005 a dar el primer paso. Preocupados porque el 80% de las personas diabéticas muere por enfermedad cardiovascular, los médicos establecieron medidas bastante más estrictas, en especial para los caucásicos donde establecían 94 centímetros para los Hombres y 80 para las mujeres.

Si el tamaño de la cintura es elevado, la persona debe pedirle al médico que controle el nivel de triglicéridos en la sangre, nivel de PCR y el resto de los factores clásicos de riesgo cardiovascular, NUESTRO CORAZÓN PODRÍA ESTAR EN PELIGRO.
Ramiro Antuña de Alaiz
Unidad de Tratamiento Educativo
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