cardiodiabetes

Tratamiento de la angina de pecho

Medidas generales

Lo primero que debe hacer si aparece el dolor, es interrumpir lo que esté haciendo; si está en casa, deberá sentarse o acostarse. Si está en la calle, detenerse y, si es posible, sentarse. No pierda la calma; probablemente usted ya sabe por experiencia, que el dolor cederá en pocos minutos.

Póngase una tableta de nitroglicerina o una dosis de nitroglicerina spray debajo de la lengua. Si a los 5 minutos no ha cedido, se pondrá una segunda dosis. Si pasados otros 5 minutos sigue sin ceder, póngase la tercera dosis y acuda al médico más próximo (preferentemente hospital).

Es muy importante que lleve siempre con usted pastillas o spray de nitroglicerina, y no olvide que las pastillas deben mantenerse en un envase de plástico, protegerse de la luz y cambiarse cada 6 meses (si es que abre mucho el bote o las usa en pastillero). El spray no precisa renovarlo con tanta frecuencia.

Recuerde que la nitroglicerina es un fármaco muy eficaz y que puede utilizarse tantas veces como sea necesario, sin que pierda eficacia por ello.

No espere que el dolor cese por sí solo. Tome nitroglicerina en cuanto note la molestia o el dolor.

Efectos secundarios. La nitroglicerina provoca en ocasiones dolor de cabeza, palpitaciones o mareo. Si estas molestias son muy intensas, expulse el resto de la pastilla que le quede en la boca. La sensación de mareo puede evitarse o mejorar acostándose. En cualquier caso, las molestias suelen ceder en pocos minutos.

¿Qué hacer después de pasado el dolor?

Si el dolor ha tenido las características habituales que usted bien conoce y ha cedido con la nitroglicerina, puede continuar su vida normal sin necesidad de acudir al médico hasta la próxima revisión que tenga señalada.
Si estos dolores son cada vez más frecuentes, duraderos o intensos, se desencadena con menos esfuerzos, aparecen en reposo o se acompañan de otras molestias que antes no tenía, como falta de respiración, náuseas o sudor intenso, debería acudir al médico antes de la fecha prevista. Puede ser que necesite un ajuste en el tratamiento.

Debe acudir a un servicio de urgencia si el dolor es intenso y no cede con 2 ó 3 tabletas de nitroglicerina o ha tenido otras molestias que usted considera muy importantes.

¿Cómo y cuándo puede evitarse una crisis de angina?

En muchas ocasiones las crisis de dolor en el pecho surgen de forma inesperada. Otras veces usted puede observar que una determinada actividad, por ejemplo, salir de casa por la mañana, subir una cuesta, las relaciones sexuales, los estado de tensión, o el ambiente frío, le han provocado angina de pecho. Estas circunstancias, si puede evítelas. Si ha de realizarlas tome previamente una tableta de nitroglicerina u otra medicina que le haya recomendado su médico para esta situación concreta.

Tratamiento con medicamentos

Actualmente contamos con muchos medicamentos eficaces para el tratamiento de la enfermedad coronaria. Los de uso más frecuentes son:

• Nitratos
• Betabloqueantes
• Antagonistas del calcio
• Anticoagulantes

La utilización de unos u otros depende de las características y circunstancias concretas de su enfermedad.

Nitratos: Estos medicamentos son capaces de mejorar la irrigación del corazón y de disminuir el trabajo que tiene que realizar. Las molestias que pueden producir son parecidas a las de la nitroglicerina.

Betabloqueantes. Este grupo de medicamentos tiene la capacidad de disminuir la frecuencia cardiaca y la tensión. Arteria, disminuyendo así las necesidades de oxígeno del corazón. Si durante el uso de estos medicamentos nota que su pulso es muy bajo (menos de 40 latidos por minuto), nota sensación de mareo o cualquier molestia nueva, consulte a su médico, pero no deje de tomarlos por su cuenta.

Antagonistas del calcio. Estos medicamentos disminuyen las necesidades de oxígeno del corazón y dilatan las arterias coronarias. Pueden producir efectos no deseados, como dolor de cabeza, mareo o hinchazón de tobillos, que en general son poco importantes.

Cualquiera de estos medicamentos pueden ser utilizados solos, asociados entre ellos o con otros fármacos (anticoagulantes, antiarrítmicos). En cualquier caso, su médico le proporcionará la información que precise en cuanto a dosis, horario y precauciones que deberá de adoptar.

Anticoagulantes: El enfermo que precise tomar anticoagulantes debe ser sometido a un control especial de la coagulación, mediante análisis periódicos de sangre, y debe seguir estrictamente los consejos de su médico.

Angioplastia

Consiste en la dilatación de la zona estrechada de una arteria coronaria. Para ello se introduce un catéter, como el cateterismo cardíaco, hasta llegar a la zona afectada. En este lugar se hincha un pequeño balón que permite desminuir o eliminar la estrechez. Según el tipo y la localización de la lesión será posible aplicar o no esta técnica. En ocasiones, es necesario volver a realizar la angioplastia, para redilatar la arteria, en el caso de que se hubiese vuelto a estrechar.

Esta técnica no se puede utilizar en todos los pacientes y no siempre es eficaz.

Tratamiento quirúrgico

Cuando el tratamiento médico, después de un infarto de miocardio o una angina, no es suficiente a causa de la severidad o el tipo de lesiones que presentan las arterias coronarias, una intervención quirúrgica puede controlar la enfermedad.

Este tratamiento se practica desde hace 30 años, y su finalidad es proporcionar la sangre necesaria a una zona del corazón que está mal irrigada por una o varias arterias estrechas.

La técnica más utilizada se conoce con el nombre de “injerto”,”puente” o “by-pass”. Consiste en conectar la aorta con la arteria coronaria enferma, salvando la estrechez. Por medio de una vena (generalmente extraída de la pierna) o una arteria (mamaria)

Para evitar que el puente se obstruya es necesario seguir un régimen de vida y alimentación correcto. También deberá seguir tomando la medicación que su médico le indique.

ES IMPORTANTISIMO NO FUMAR, CONTROLAR LA PRESIÓN ARTERIAL Y EL COLESTEROL.

Tratamiento del infarto de miocardio

El tratamiento de infarto debe realizarse en el hospital durante los primeros días con el fin de asegurar el tratamiento y el control inmediato de las posibles complicaciones. Cuanto más pronto se llegue al hospital, mayores son las posibilidades de superar el ataque cardíaco. Además, en la actualidad existen medicamentos que pueden disolver el coágulo de sangre que se ha formado en la arteria y desobstruirla, con lo cual el infarto es más pequeño; estos medicamentos trombolíticos sólo son eficaces si se administran dentro de las primeras horas del infarto, por lo que es importante que el paciente ingrese rápidamente.

Unidad coronaria
Unidad de Cuidados Intensivos de Cardiología

El infarto de miocardio y, en ocasiones, la angina de pecho, deben tratarse en un área especial del hospital que se denomina Unidad Coronaria o Unidad Cuidados intensivos Cardiológico. El ingreso en la Unidad Coronaria no implica la existencia de uan situación extraordinariamente grave y mucho menos incurable, sino que en ella ingresan todos los enfermos que durante unos pocos días requieren reposo absoluto y un control minucioso por personal médico y de enfermería especializado en estos problemas.

Habitualmente se emplean una serie de tratamientos y técnicas que en ocasiones no son imprescindibles, pero que ofrecen una mayor seguridad en el control del ataque agudo. Entre ellas se incluye el reposo absoluto en cama, la monitorización electrocardiográfica, la toma de la tensión arterial, la temperatura y otras constantes vitales cada pocas horas y la colocación de un catéter venoso.

El ingreso en la Unidad de Coronaria supone, en cierto modo, una incomodidad para el enfermo que es aislado de sus familiares y sometido a una serie de controles y exploraciones. Incluso cuando ya se encuentra bien, no le está permitido levantarse al servicio. Todas estas medidas están encaminadas a evitar las complicaciones o recaídas del ataque cardíaco, al conseguir que el corazón realice el mínimo esfuerzo, y se suspenden cuando pueden ofrecerse garantías de una evolución normal.

Un ataque cardíaco agudo exige vigilancia intensiva durante pocos días, habitualmente de 2 a 5 días. El enfermo sólo es trasladado a una cama normal del hospital cuando no tiene complicaciones o cuando éstas ya se han superado y el ritmo cardíaco, la tensión arterial y los análisis se han normalizado.

Si el traslado desde la Unidad Coronaria a otras zonas del hospital le crea cierta sensación de inseguridad, consulte a su médico o enfermera, quienes le explicarán el motivo del traslado y la actitud a seguir durante los próximos días.
Ramiro Antuña de Alaiz
Clínica Diabetológica
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